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Mujeres de fe: La hermanas Clarisas

Las Clarisas son monjas de clausura que utilizan el internet

Por Omar Amorós
@carlomar

La Orden de Santa Clara es una orden de clausura, pero no por ello viven alejadas de lo que pasa en el mundo, pues para ello tienen la televisión por cable e Internet. Desde el 2000 Las Clarisas empezaron a disfrutar las ventajas de la globalización a través de la red, luego de que el Vaticano aprobara su uso en los conventos de clausura.

En 1596 el entonces Arzobispo de Lima, Toribio Alfonso de Mogrovejo inicia la tarea de fundar un monasterio de la Orden de Santa Clara cuyas hermanas vivieran la pobreza y austeridad franciscana, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Peña de Francia, imagen muy venerada por los vecinos del lugar en donde se fundó el actual monasterio de Santa Clara, el domingo 10 de agosto de 1605, en la cuadra 9 del Jr. Ancash en Barrios Altos.

El recinto sacro se estrenó oficialmente el 4 de enero de 1606 y se adoptó la regla del Papa Urbano IV, la cual permite que las monjas Clarisas puedan adquirir rentas y posesiones. El Padre Santo Toribio no pudo ver su obra terminada, falleció el 23 de marzo de 1606, dejando como recuerdo para sus queridas hijas su corazón que hasta el día de hoy se conserva en un relicario. Francisco de Saldaña fue el administrador del monasterio de por vida, falleciendo el 15 de febrero de 1607; sus restos en agradecimiento por su incondicional ayuda también reposan en el monasterio.

Rezar es una de las actividades a la que más tiempo le dedican las hermanas clarisas: alrededor de 10 horas aproximadamente. ¿Y por qué tanto? Juan Pablo II dijo “que las monjas de clausura son el pararrayos del mundo. Todos están tan ocupados, la vida afuera transcurre tan rápido… ¿Cuánto tiempo le dedican realmente a su fe?”

Además de rezar en un convento de clausura la vida transcurre tranquilamente: hay momentos para cuidar la huerta, limpiar y sobre todo cocinar. Se dice que desde el virreinato eran conocidas las virtudes culinarias de las clarisas y hoy en día se puede todavía saborear sus exquisitos turrones.

La Divina Providencia es muy generosa y siempre asistió a las hermanas del pan de cada día, porque ellas son desprendidas y caritativas con su prójimo. El celo apostólico por evangelizar con la oración más que la acción llevó a varias hermanas a nuevas fundaciones en el Perú y en el mundo: Huánuco, Chota, Puerto Rico y España son solo algunos de los lugares en donde se puede encontrar un monasterio de monjas clarisas.

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